domingo, 19 de agosto de 2007

COMICIDAD ITALIANA A LA FRANCESA

Junto al cine épico, a las adaptaciones, al cine de vanguardia y a los melodramas, el cine italiano en su primera década explotó comercialmente el terreno de la comedia. En sus primeros pasos, el cine cómico italiano vivió del éxito de algunos cómicos franceses, no sólo imitados, sino contratados para producciones específicamente italianas, donde estos actores eran conocidos con otros nombres. Incluso algunos de ellos, como Tontolini, iniciaron su carrera en Italia. Así, André Deed (en la imagen) pasó a ser conocido en Italia como Cretinetti, Ferdinand Guillaume sería conocido como Tontolini y Polidor, mientras Marcel Fabre encarnaría a Robinet y Saturnino Farandola. Por imitación algunos actores italianos adoptaron un nombre francés para sus películas cómicas. La adopción de modelos franceses ya se había dado en producciones al estilo del Film d'Art o en contrataciones de directores como Gaston Velle para algunas adaptaciones literarias de la Cines.

La Itala Films tomó la delantera contratando a uno de los cómicos más destacados de la Pathé: André Deed (1884-1938), conocido entonces como Boireau. Había trabajado en la compañía francesa entre 1905 y 1908 (y volvería a ella entre 1911 y 1915), procedente del teatro de variedades y de la acrobacia. Según el testimonio de Giovanni Pastrone, uno de los directores artísticos de la Itala, la compañía estuvo dudando entre él y Max Linder, que fue descartado por no contar entonces con la popularidad que tenía Deed. Al ser contratado en 1909, éste se comprometía a rodar una película semanal (se trataba de cortos con escasas situaciones). Adoptó el nombre de Cretinetti, o "pequeño cretino", que derivó en Gribouille en Francia y en Sánchez o Ramírez en España. Entre él y su hermano asumieron también la dirección de los filmes, en cuyos guiones y creación de gags y trucos intervino el propio Pastrone. Aquí trataremos de algunos de sus cortos y de su obra más conocida: L'uomo meccanico (1921).


Para competir con la Itala, la Ambrosio contrató a Marcel Fabre (1885-1927), pseudónimo de Marcel Fernández Pérez, cómico de origen español. Entre 1910 y 1915 encarnó el personaje de Robinet en varios cortos, algunos de los cuales también dirigió. Se vinculó con la vanguardia al dirigir el corto Amor pedestre (1914), donde la cámara (como puede verse en el fotograma seleccionado) se sitúa desde la altura y perspectiva de los pies. Dejó a Robinet para encarnar a Saturnino Farandola en Las extraordinarias aventuras de Saturnino Farandola (1915), película a la que dedicaremos un artículo más adelante. Murió bastante joven en Estados Unidos.



Otro de los cómicos célebres de este período fue Ferdinand Guillaume (1887-1977), actor, payaso y acróbata francés. Fue descubierto en una de sus giras circenses por la Cines en Roma y contratado para actuar en cortos cómicos con el nombre de Tontolini. En 1912 pasó a la Pasquali Film en Turín, para la que hizo cortos con el nombre de Polidor. Tras la Gran Guerra se fue apartando del cine y se concentró en proyectos propios como el Teatro de la Risa, aunque en el cine sonoro requirieron de su presencia. Uno de sus grandes admiradores, Fellini, le llamó para rendirle homenaje en Las noches de Cabiria (1957) o La dolce vita (1960). De él veremos algunos cortos.

3 comentarios:

Alexander dijo...

Felicitaciones por el Blog. Normalmente no soy muy amigo de los blogs. La gran mayoría me parecen repulsivos y estúpidos, llenos de gente que se cubre en el anonimato para mostrar lo idiotas que son sin ningún remordimiento. El tuyo es una verdadera maravilla, una joya entre tanta basura y degradación. Te felicito y te animo a que sigas con el proyecto

Saludos desde Costa Rica, y espero no te haya ofendido por la dureza de mis palabras (tuve un mal día hasta que vi este blog)

Antonio Belmonte dijo...

No hay problema con las palabras que utilizas. Son la mar de sinceras. Me gusta mucho eso de alegrarle el día a alguien con el blog.

Anónimo dijo...

Tres intiresno, gracias